Santiago Peña UN General Assembly Venezuela speech
Santiago Peña took the floor at the UN General Assembly to address the crisis in Venezuela, demanding a genuine and lasting democratic transition that respects human rights. He made it clear his recent trip to Caracas wasn't about validating any regime but rather pushing for a democratic and pluralist exit after 25 years of South American leaders just talking without acting. Paraguay has since opened a dialogue channel with Venezuelan authorities because removing dictator Maduro was only the first difficult step; the real work is building institutions, security, and a functioning economy so Venezuela can reintegrate into Mercosur and the international community. He argued Latin Americans must solve their own problems instead of waiting for the US or northern powers, stating he wants for Venezuela what his country achieved after 35 years of dictatorship: a transition. This approach also aims to combat transnational crime while helping countries like Nicaragua, Cuba, and Haiti find light after living too long in the darkness of authoritarianism.
Transcript (es)
El primer problema que quiero hablarles aquí hoy es uno que está en mi vecindario, en América Latina. Todos los conocen. Se llama Venezuela. Antes de venir a Nueva York, visité Caracas, a pesar de que el Paraguay y Venezuela tienen sus relaciones diplomáticas interrumpidas. Por eso mi decisión de visitar el país caribeño sorprendió no a pocos y muchas personas me han cuestionado, inclusive duramente esa decisión. Aprovecho entonces este escenario para decirlo alto y fuerte, con toda claridad. No fui a Venezuela a validar un régimen. No fui a validar absolutamente nada. No, señores. Más bien, todo lo contrario. El Paraguay ama la democracia y cree que el pueblo venezolano merece también la democracia. La raz por la cual fui a Venezuela es porque durante 25 a los l sudamericanos se pasaron lanzando lindas palabras l declaraciones estruendosas lemas y eslogan sobre Venezuela Fueron 25 a de mirar esperar y condenar desde esa c distancia pero sin hacer nada por el pueblo venezolano. Se miró, se habló, pero no se actuó. No hicimos nada y mientras tanto nuestros hermanos venezolanos sufrían. Por eso fui a Venezuela hace unos días, para dar un segundo paso, luego del primero, difícil, pero muy importante paso que significó la caída del dictador Maduro. Porque Paraguay puede ser útil para ese segundo paso, el paso de Venezuela hacia una transición democrática y pluralista. Hoy Venezuela atraviesa una nueva realidad La defensa de nuestros valores no puede significar indiferencia ante esa realidad Por eso Paraguay ha abierto un canal de diálogo con las autoridades venezolanas Y ya est trabajando con acciones por una Venezuela donde el poder radique en su soberano El pueblo venezolano Dialogar no es renunciar a los principios ni olvidar el pasado Es tener la valentía de mirar hacia adelante y actuar. No podemos esperar que los Estados Unidos de América o alguna potencia del norte resuelvan nuestros problemas. Tenemos que hacerlo nosotros mismos. Yo quiero para Venezuela lo que mi país, el Paraguay, logró después de 35 años de una dictadura en 1989. Una transición democrática real y duradera. No quiero una foto, no quiero un comunicado. Quiero, queremos una transición. con instituciones, con seguridad, con economía y con un pueblo otra vez integrado a la comunidad internacional y en nuestro caso integrado al Mercosur. El liderazgo del Paraguay no confunde el diálogo con la indiferencia. Hablar es una forma de acompañar al pueblo venezolano. Es tambi una forma de combatir juntos el crimen transnacional que no respeta fronteras y que lastima a toda la regi Hoy pido a todos mis hermanos latinoamericanos pero tambi a estas Naciones Unidas un para ayudar a que Venezuela, ese país tan bello, vuelva a insertarse al mundo y que tenga un gobierno democrático y respetuoso de los derechos humanos. Al decir del poeta latino Publio, hombre soy, nada humano nos puede ser ajeno. El sufrimiento del pueblo venezolano es también el sufrimiento del pueblo paraguayo. Debe ser el sufrimiento de todos. Y lo que vale para Venezuela, vale quizás con más fuerza para Nicaragua, para Cuba y para Haití. países que han vivido demasiado tiempo en la oscuridad del autoritarismo, de la violencia, de la tristeza. Traigamos luz a esos pueblos hermanos, porque donde hay elecciones libres hay esperanza. Pero no tenemos que quedarnos en el discurso, tenemos que actuar. Hagámoslo, hagámoslo juntos. Gracias.
